Blogia
noemagico

PASIÓN Y COMPASIÓN EN LA OBRA DE MARIO VARGAS LLOSA

PASIÓN Y COMPASIÓN EN LA OBRA DE MARIO VARGAS LLOSA

POR: Noé Santa.

 

Es en la acusación de la vida

donde se encuentra la dignidad fundamental del pensamiento

y todo pensamiento que justifica realmente al universo se envilece,

apenas es otra cosa que esperanza.

 

ANDRÉ MALRAUX, La condición humana.

 

En torno al contenido de la narrativa —sustento de la obra— y una vez revisadas sus estructuras y técnicas narrativas, Mario Vargas Llosa ha mantenido una idea que es casi un lugar común entre los escritores: estos contenidos deben tener como eje central al hombre, abordarlo en todas sus facetas. Sabemos que todo el arte lo expresa no sólo en tanto que procede de él sino aún como tema central. Esa gama recorre todos los estados y circunstancias que vive: del humor a la seriedad, lo cómico a lo trágico, lo festivo a lo melancólico…

Tal idea de Vargas Llosa no necesariamente indica que el arte, en este caso la literatura, haya optado siempre por ficciones reconfortantes o vistosos juegos verbales desentendiéndose por completo de la condición humana, pues ésta no sólo consta de situaciones desalentadoras o infelices. En esa línea del arte existe la recreación de la recreación, un espacio de sueños, lúdico, festivo y fantástico, que se asoma a ese otro rostro deleitable del cual formamos parte y en el que casi siempre quisiéramos estar: la alegría, y que por supuesto también conmueve.[1]

No es este rostro del que nos ocuparemos ahora. Es el lado de fractura, caída, descolocación, que ha acompañado al hombre en toda su odisea. Situaciones a las que tarde o temprano se enfrenta y padece. Aquí a la par de una profunda reflexión que intente aproximarse al porqué de estos trances o se persiga un signo o un fin, tenemos que enfatizar la recurrencia del arte por conmover a sus espectadores con personajes-protagonistas indefensos, desnudos, enfermos, incomprendidos, a contracorriente, marginados, insatisfechos, impotentes, abandonados, precarios, perseguidos, ultrajados… utilizando este recurso como un ingrediente, sostenemos, esencial para su obra. El que le da eficacia. 

De cualquier forma el sentir general es que nadie está satisfecho y su inmediata consecuencia en el espectador (lector, etc.) es la conmoción y la compasión por identificarse con lo que les sucede a los personajes, compartiendo “su” —“nuestro”— instante desdichado, exhibiendo la miseria humana, su fragilidad, y resolviéndose a la par en excelente materia para la reflexión.

Seguramente extraída y trabajada en contextos religiosos pero sobre todo de un alma sensible, la compasión es el sentimiento que provoca estar ante el que sufre, al desplegarse, este sentimiento se parece más al amor que a la lástima porque involucra y acompaña. Los actos de los personajes nos deletrean, nos aproximan por vía inesperada al prójimo, descubren nuestro yo –“el otro”- en el infortunio. La lástima, por contrario, toma distancia, el que la siente ciertamente no se muestra indiferente pero tampoco concernido. En cambio, hay en la compasión un sentimiento de identificación, amor y acompañamiento, espejo de la condición humana. Su etimología así lo define: sufrir juntos.

Cuando lloramos la partida de Alfonso Quijano, dice Borges, lloramos la partida de alguien más, una presencia querida y entrañable. La vehemencia por encontrar justicia de Mayta, personaje de Vargas Llosa, es la misma de nosotros por un mundo más justo. La discriminación e intolerancia por las ideas de este personaje alguna vez nos tocó padecerlo. El abandono, la prisión y olvido de “El Carrizos” en  Los Ladrones Viejos, también pueden ser los nuestros.[2] La vulgarización de la muerte y la indiferencia no sólo la reconocemos en la obra de Tolstoi, (La muerte de Iván Ilich), la hemos atestiguado muchísimas veces.

            En La narrativa de Vargas Llosa, de José Luis Martín, encontramos lo que Llosa piensa al respecto: “Toda auténtica novela tiene como sangre y sustancia al hombre mismo”[3]; Ernesto Sabato en El escritor y sus demonios, extiende: La escritura tiene que tocar la condición humana, pero este autor sugiere que tal condición es la que retrata precisamente su lado desafortunado, el que “emparenta” a los hombres en el infortunio. Concluye Vargas Llosa en el citado libro: la materia fundamental de su narrativa es la vida o los girones de la vida…

Aquí nos viene a la mente una de sus novelas más recientes, El paraíso en la otra esquina, donde sus dos personajes principales recrean tal condición.

Flora Tristán, una activista social, tiene el trauma de un marido abusador que trató de matarla, vive con una bala alojada junto al corazón que no pudieron extraerle, su salud es frágil, de pequeña padeció apuros económicos, siente el rechazo por ser diferente en sus ideas (impensable en una sociedad machista). Por su parte su nieto, Paul Gaugin, es un pintor víctima de una “enfermedad impronunciable” (sífilis), en una parte se narra un suicidio frustrado pues ya no tiene fuerzas para seguir soportando, entre fases de depresión y agonía terribles.

Estas descripciones crean una imagen permanente en el lector, ya que es sostenida su referencia a lo largo de la narración. Queremos hacer énfasis en ello, ¿lo repite las veces que son necesarias para no perder el hilo conductor en la novela? ¿para cumplir un requisito presentándonos sólo a los personajes? éstos, ya casi para resolver el plan de la novela —su desenlace— se les acentúan sus padecimientos hasta que finalmente mueren. No es pues un mero compromiso descriptivo. En nuestra experiencia lectora se les recuerda más a Flora Tristán y a Paul Gaugin por las circunstancias que padecieron y que en ellas se desataron las emociones que venimos señalando.

Insistamos, esto no es el leimotiv de la obra pues esta se concentra en los quehaceres de sus personajes: Ella es una activista social que emprende una cruzada por la redención de la mujer y el proletariado; Él (llamado también Koke) es un pintor que abandona todo en París para irse a la Polinesia buscando una cultura no tan “contaminada” que le permita inspirarse, acercarse a un mundo que le otorgue otro tipo de magia y se sienta libre y “primitivo”. No obstante lo otro, son cuadros repetidos: Una Flora y un Gaugin sufriendo y, en el juego de niños al que alude el título del libro, un paraíso que constantemente se mueve, cambia de posición y jamás, humanamente, se puede acceder a él.

No son pocos los ejemplos que se repiten en este autor ni somos tan asiduos en sus páginas pero recordamos en Historia de Mayta un idéntico procedimiento. Mayta, su personaje principal, es un comunista homosexual. La historia refiere un intento de revolución frustrado en el Perú en el año de 1958.

Veamos, ya el mero planteamiento nos habla de un descontento y el maltrato físico y psicológico al que se expone Mayta, personificando la marginalidad, el descontento y la reivindicación violenta.

En otro logro de Vargas Llosa por crear imágenes imborrables, a Mayta se le recuerda, paradójicamente, olvidado, víctima de la injusticia de su tiempo, nostálgico, viejo y enfermo. No es que los detalles de sus quehaceres en el resto de la obra se tornen irrelevantes, seguimos la misma preocupación de Vargas Llosa por tocar la condición humana: El individuo torturado y corrompido.

En ese tenor qué podemos decir de La fiesta del chivo, donde su autor nos presenta narraciones muy escalofriantes de un régimen dictatorial en República Dominicana. El tirano que encarcela, persigue, golpea y ultraja. Su personaje central, Urania Cabral que ha vivido este régimen y ha sido su víctima, regresa a este país después de muchos años buscando una reconciliación con su pasado. Pasa de la brutalidad a la ternura. Una lucha interna por perdonar a quienes la agredieron.

En nuestro parecer nada conmueve más que las experiencias que sufre ella y los demás personajes. Vejaciones, abuso sexual, injusticia. Pero acompañadas de un deseo de redención, de buscar un sentido a la existencia.

Así la literatura de Vargas Llosa nos crea un mundo bastante identificable con el nuestro —evidentemente en su aspecto vital-. No ignoramos el artificio de la literatura, la ficción de una obra —todas lo son—, pero coincidiremos que su trabajo no es comparable a otras ficciones donde sus mundos sólo son válidos y posibles dentro de un perímetro de imaginación bien definido. Pongamos por ejemplo las novelas y el cine futuristas, la ciencia ficción, los divertimentos de Juan José Arreola, los juegos de lenguaje de la narrativa contemporánea, las improvisaciones del jazz, etc. En sus trabajos hay un referente del hombre con su mundo que queda confirmado en sus preocupaciones sociales y de la misma manera ocupándose del individuo, el que en su isla sufre.

Vargas Llosa no evade la tragedia humana, por el contrario, se sumerge en ella y descubre que es posible arrancarle belleza y estremecimiento. Nos presenta un “drama” donde sus personajes nos conmueven por su condición de frágiles, pero no es sólo su indefensión a secas, trabaja algo más, crea una suerte de filtro que permite ver con otros ojos lo que ocurre en la condición humana que reside en el hecho mismo de que nos atrevamos a verlo y, reconociéndolo, enfrentándolo, de alguna extraña manera redimirnos. Sustancia de lo inconsciente común a todos los hombres que nos habla de un miedo a padecer, de morir y del intento de trascenderlo mediante construcciones intelectuales plenas de belleza.[4] Ejemplos de tal proceder abundan en el arte que por lo demás no quiere deleitarse en la tragedia ni ser pesimista a título gratuito —aún si tratara el pesimismo—. En ese sentido la literatura no es trágica, es trágica la existencia, y, como dijera el propio Malraux, el arte ya no es un refinamiento que consuela y reconforta al hombre sino que lo rescata, creando su propia magia de eternidad —dice Borges—, no remediando ni mucho menos proponiendo soluciones.

El sufrimiento de los personajes, la salud que no recuperaron, su trascendencia, etc. tiene más peso que en la obra que opta por los finales felices o los juegos evasivos no tanto por su “no-ver consentidor” sino proclamar un triunfo mentiroso y transitorio.

Para fortalecer esta idea en una discusión a propósito sobre quién es más grande en Uruguay, Benedetti u Onetti, dice Germán Dehesa:

“(…) la literatura (el arte) es una herramienta que nos fue dada para vislumbrar un paraíso, pero sobre todo, para adentrarnos en las veredas que conducen al infierno (…) Yo considero que los grandes autores son esos seres intrépidos que llegan a conocer y a describir el infierno y que viven para contarlo. Ésa es la diferencia, la abismal diferencia, entre Onetti y Benedetti, entre Rulfo y Fuentes, entre Dostoievsky y Tuergueniev.”[5]

El infierno humano al que se refiere Dehesa, ya lo sabemos, asume todas las formas de la desdicha.

Asimismo entendemos el trabajo del artista. Dice a propósito Octavio Paz en El laberinto de la soledad:

La historia (entiéndase la existencia humana) tiene la realidad atroz de una pesadilla; la grandeza del hombre consiste en hacer obras hermosas y durables con la sustancia real de esa pesadilla. O dicho de otro modo: transfigurar la pesadilla en visión, liberarnos aunque sea por un instante, de la realidad disforme por medio de la creación.[6]

Evidentemente partimos de la idea que la existencia es caótica, se rompe, se cae a pedazos. El artista procede entonces no evadiendo estos tópicos, sino tomándolos, sumergiéndose en ellos y esa desventura hacerla habitable y comprensible.

Para Octavio Paz y sus trabajos dialécticos en El arco y la lira la caída del hombre es necesaria. Forma parte de un sistema de correspondencias y compensaciones vitales que, en la poesía, conducen a la plenitud, coincidiendo con el hecho estético (La belleza en la conmoción). Es reunión de contrarios. Por ello estos ejercicios no le parecerían extraños, aún más, son imprescindibles: mostrar ambos polos para presentarlos como el resultado final del arte. Si el poetizar realmente descubre nuestra condición original y permanente, afirma la falta. Una condición que carece o será mutilada. (pág. 158, La revelación poética). Octavio Paz se pronuncia por buscar el “regreso” al estado original, a restituir lo perdido por medio de la creación. Es posible para él, ver a través de pequeñas rendijas de la lectura, brevísimos instantes de paz, de goce.

Se pronuncia también por la búsqueda en la obra del instante relampagueante donde el hombre, por medio de la fusión de contrarios, se reconoce. En la necesaria caída. (En Urania Cabral, en Mayta, en Paul Gaugin, etc., los personajes de Vargas Llosa).

Advierte la plenitud en la carencia, la compañía en la soledad, la alegría en el sufrimiento, la vida en la muerte. La vida en la muerte.   

 

[Imagen: Harmennsz van Rijn Rembrandt. Filósofo meditando. 1632. Óleo sobre tabla. 28 x 34 cm. Museo del Louvre. París. Francia.]



[1]Pensemos en el humor y la ironía en la obra de Ibargüengoitia. En los narradores contemporáneos: Gonzalo Celorio, Enrique Serna, etc., En los bailes folklóricos, las danzas, las comedias

[2] Heidegger considera fríamente la condición humana y anuncia que esta existencia está humillada […] Se mantiene en este mundo absurdo y acusa a su carácter perecedero. Busca su camino entre estos escombros. Camus, Albert, El mito de Sísifo, Alianza Editorial, Madrid, 2006.

[3]Martín, José Luis, La narrativa de Vargas Llosa, Acercamiento estilístico, Editorial Gredos, Madrid España, 1979. Pág. 66.

[4] Ortiz Quezada, Federico, Muerte  Morir Inmortalidad. Taurus. Mèxico, 2005.  Cursivas.

[5] Dehesa, Germán. De aquí para allá  “Con la pena IV”. Reforma, viernes 22 de Mayo de 2009. Las cursivas son mías.

[6] Paz, Octavio. El peregrino en su patria. El laberinto de la soledad. Obras completas 8. Fondo de Cultura Económica. México. 1994. Pág. 114.

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

8 comentarios

Vuelos low cost -

Hola, enhorabuena por el post. Que decir de Mario Vargas Llosa ese gran escritor Peruano que tantos premios a recibido como el premio nobel de literatura en 2010. Estoy de acuerdo con lo que nos dice en este documnento, el hombre es el centro de la narrativa.

Un placer

MayNi2011

Air Yeezy -

Man, the servant and interpreter of nature.

Supra TK Society -

Keeping looking and listening and keep my brain active. We are never too old to learn. It's a good behavior.

rentas inmuebles -

Wow! Excelente esto que escribes! Realmente para admirar! Muy buen blog! Un trabajo que pocos saben hacer! sigue asi. saludos!

david -

hola
Antes de nada, perdona que te escriba esto como un comentario, pero es que no vi tu email en el tu blog

Soy el webmaster de publizida.es



Publizida BLOG'S es un ranking / directorio de clasificación de blogs en español, creado con el único propósito de dar a conocer los mejores blog's



Registrando su blog en Publizida BLOG'S accederás al servicio de estadísticas gratuitas y podrás participar en el TOP.RANKING

También puedes acceder a la valoración que los usuarios hacen de su página.


Y lo mas importante...

darte a conocer y aumentar el numero de visitantes a tu BLOG de manera totalmente gratuita.



Si te interesa puedes darte de alta

ALTA DIRECTORIO DE BLOGS



o visitanos en ......



DIRECTORIO DE BLOGS



HTTP://PUBLIZIDA.ES



Muchas Gracias por tu tiempo... y disculpa si no fue la mejor manera de darme a conocer.


Un saludo.



DAVID T.

Webmaster de Publizida.es


joaquin -

Hola qué tal? estuve viendo tu blog y tengo una propuesta para hacerte: 1, 2 , 3 , 4 euros (Sin importar la cantidad de visitas que tengas) por colocar un pliego de publicidad.
Es compatible con anuncios google y no es nada erótico ni pornografía.
Si te interesa comunicate!

Ignacio -

Saludos, muy interesante blogg
Los invito a la presentación del primer libro de la Lic. Perla Quinteros "Lengua Espiral" en el Museo de la mujer, en el Pje Rivarola 175, CABA, a las 19 hs.

Saludos!

pedro -

Santa, que gusto encontrarte y leerte por aqui, además hice un recorrido por algunos lugares del blog,
Después, cuando pueda hacer la lectura de tu texto, es decir, cuando pueda leerlo decansado y atento, y si hubiera algo que comentar, lo haré.
saludos
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres